La residencia Fraternidad pasará a llamarse “Residencia Inés Fernández”, en homenaje a quien la dirigió durante cuarenta años

Es sabida la capacidad de convocatoria de la Asociación Fraternidad y también su talento en lo que a unir personas y contagiar ánimo se refiere. Eso volvieron a hacer, este sábado, durante su multitudinaria Asamblea General, en la que se demostró, una vez más, “que las personas con discapacidad intelectual están “más presentes que nunca”.

También lo estuvieron hoy numerosos socios y socias de la entidad. En total, más de 200 personas se reunieron este sábado en Castropol, avalando por unanimidad la rendición de cuentas, el trabajo realizado en 2025 y el plan de acción 2026 de la Asociación Fraternidad. En el horizonte está la idea de avanzar “hacia nuevos modelos de apoyo, recursos más comunitarios, más personalizados, más flexibles y más conectados con la vida real”.

“Queremos poder impulsar nuevos proyectos de vivienda, pisos tutelados, pisos de respiro y nuevas oportunidades que en justicia nos demandáis y que permitan a las personas y a las familias, desarrollar su proyecto vital con mayor autodeterminación y libertad y ganar en calidad de vida”, señaló la gerente de Fraternidad, Mayca González Collado.

Especialistas en no olvidar lo verdaderamente importante, González Collado confirmó que los trámites para cambiar el nombre de la residencia ya han finalizado. Desde ahora, se llamará Residencia Inés Fernández, como homenaje a quien fue durante cuarenta años gerente de la entidad. “Sobre todo es también un homenaje a una persona luchadora, profundamente querida e importante para Fraternidad, que compartía este modo de hacer las cosas”, celebran en Fraternidad.  Víctor, hijo de Inés recogió en nombre de la Junta  Directiva y de toda Fraternidad el documento que recoge el acuerdo de este cambio de denominación.

El de la querida Inés Fernández no fue el único reconocimiento de la mañana. La comunidad de Fraternidad entregó también su preciado y tercer “Fraternín de Honor”, una distinción con la que se quiere agradecer la sensibilidad humana, social y comunitaria de determinadas personas que, desde distintos ámbitos, ayudan a construir una sociedad más cercana, más inclusiva y más humana.

La premiada fue, en este caso, la periodista Norma Méndez, voz inconfundible de Ser Occidente. Entregamos el galardón “a una profesional que siempre nos escucha con interés, que trata con enorme respeto y cercanía a las personas con discapacidad intelectual y que entiende muy bien la importancia de dar voz a lo que hacemos. Además de una magnífica periodista, creemos sinceramente que Norma Méndez es una persona profundamente comprometida con el territorio y con las personas”, destacó González Collado, en la presentación de Méndez.

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